La primera edición del Festival de Cannes tiene lugar del 20 de septiembre al 15 de octubre de 1946. Numerosas personalidades asisten a su inauguración. Fuegos de artificio, batallas de flores en la Croisette, encuentro de aviación en el aeródromo de Cannes-Mandelieu y el amerizaje de un hidroavión gigante divierten a los asistentes al Festival. Se ofrecen recepciones en los palacios, cenas en honor de las personalidades, banquetes organizados en Cannes y alrededores en restaurantes situados en agujeros excavados en las rocas del Esterel y picnics en la Islas de Lérins. Todo el mundo disfruta de las maravillas que le ofrece la ciudad de Cannes.

El Comité del Festival, la municipalidad y las delegaciones extranjeras organizan numerosas manifestaciones durante toda la competición. Sin embargo, esta edición está también llena de algunas notas discordantes debidas a la falta de tiempo para la preparación.

El concurso cinematográfico se organiza según los mismos principios que el de 1939, con una competición nacional e internacional y un jurado compuesto por delegados de las naciones participantes. La selección oficial comprende 68 cortometrajes y 45 largometrajes elegidos entre los 19 países participantes.

En su mayoría, las películas en competición están marcadas por el recuerdo de la guerra. Las bobinas de “Roma città aperta” de Roberto Rossellini llegan a Cannes a última hora, los espectadores aplauden “La Batalla del raíl” de René Climent, se emocionan con “María Candelaria” del mejicano Emilio Fernández y son seducidos por “Gilda” de Charles Vidor. Y el telón cae después de la proyección de “La Bella y la Bestia” de Jean Cocteau.

La edición ha sido un éxito total, a pesar de que el comité tuvo que enfrentarse a acontecimientos graves e inesperados. La falta de preparación perturba algunas sesiones durante las cuales se encadenan incidentes técnicos como cortes de corriente, bovinas extraviadas o invertidas durante las proyecciones.

Los organizadores savorean su éxito anunciando que el Festival de Cannes “ha suplantado a Venecia”. Esta primera edición debe su éxito en parte a la calidad de las selecciones. Grandes nombres del cine llenan la primera página del Festival de cine de Cannes, como Roberto Rossellini y su neorrealismo, Walt Disney, Billy Wilder, George Cukor del lado americano o el británico David Lean. La selección francesa ha obtenido numerosos premios y ha rebelado al mundo el talento de Jean Renoir o de Jean Delannoy.

A los organizadores les queda un largo camino que recorrer par imponer el Festival de Cannes como la más prestigiosa de las competiciones cinematográficas. Ya que, justo después de la guerra, numerosos estados productores de películas crean su propio festival cinematográfico internacional. Esto traduce el deseo de los estados de encontrarse en un mundo de nuevo libre. La competencia es a partir de 1946 más dura entre estás manifestaciones. Sin embargo, a lo largo de los años, el Festival de Cannes se convierte en una competición ineludible para los países productores de películas.